Consecuencias de la existencia de ratas
Las ratas y ratones son una de las plagas más comunes contra las que se debe actuar rápido y de modo profesional para garantizar resultados eficaces y duraderos. Mucho se ha avanzado en este campo: se conoce su comportamiento y se han desarrollado distintos sistemas para su localización y eliminación de forma higiénica y cómoda.
Las ratas son grandes escaladores y animales de costumbres a los que les gusta instalarse y crear sus nidos en lugares altos, aislados, donde no se les moleste, cálidos y secos. Características comunes de los falsos techos y áticos, en los que por la falta de luz directa son el lugar predilecto para ubicar su morada.
Su fertilidad y rápida capacidad de procreación es otro de los inconvenientes para su eliminación de nuestras casas y empresas. Tras 3 meses de gestación pueden dar a luz a entre tres y catorce crías. Estas crías, a su vez, estarán preparadas para procrear en 5 semanas.
Un foco de infecciones
Un hogar o negocio infestado por ratas es un foco de enfermedades como la salmonelosis, la enfermedad de Weil o la tuberculosis, sin obviar las reacciones alérgicas que producen e incluso la transmisión de la rabia.
Además, las plagas de ratas son un reservorio de pulgas, ácaros o garrapatas, poniendo en peligro no solo la salud de los humanos sino también de las mascotas.
Tanto si se trata de una vivienda como de un negocio la presencia de ratas es sinónimo de insalubridad y puede acarrear sanciones económicas en el caso de las empresas.
A estas amenazas para la salud, debemos añadir las pérdidas económicas que generan, ya que en su afán de alimentarse y controlar el continuo crecimiento de sus dientes dañan el mobiliario, las puertas, alimentos o mercancías almacenadas que encuentran a su paso.
El cableado de la instalación eléctrica o la fibra óptica también pueden ser atacados, propiciando incluso un incendio.
Señales de alerta
Las ratas muestran una frenética actividad durante la noche, por lo que se puede permanecer atento durante unos minutos para escuchar posibles sonidos de roer o correr por paredes, bajo el suelo o el techo como una primera toma de contacto.
Tras esta escucha, en caso de sospecha, una inspección ocular es lo más conveniente. En tal inspección buscaremos otros indicios como pueden ser:
- Huellas en el polvo.
- Machas negras por el roce del animal con la pared, la puerta o mueble.
- Caminos hechos en la vegetación.
- Excrementos: son muy contaminantes, del tamaño de un grano de arroz y terminados en punta...
- Olor similar al amoníaco.
- Envoltorios de comida o plásticos roídos y mordidos.
- Nidos elaborados con papel de periódico o trozos de tela.
- Madrigueras en pilas de compost, tarima del jardín, cobertizos…
La prevención como hábito
La prevención puede marcar la diferencia. Extremar la limpieza, especialmente en aquellos lugares donde se manipulan alimentos, en los conductos de ventilación o gestionar correctamente los residuos con contenedores cerrados será esencial.
Debe evitarse al máximo la acumulación innecesaria de desechos, escombros o malezas. Mantener cierta separación entre el edificio y la vegetación o los árboles y conseguir que el césped esté siempre rasurado.
Teniendo en cuenta su predilección por los falsos techos, sellarlos y bunquerizarlos es la mejor alternativa.
Los sótanos deberán estar pavimentados para evitar que las ratas excaven galerías, sus ventanas deberán estar provistas de telas metálicas sólidas y sus posibles fisuras convenientemente selladas.
Si se trata de una vivienda de la que vamos a ausentarnos por un período prudencial, los cojines y colchones deberán colocarse en posición vertical para impedir así que las ratas fijen allí sus nidos, así como asegurar que las cisternas permanecen cerradas.
La presencia de alimentos fascina a estos roedores, algo que podemos pasar por alto pero que ejerce una fuerte atracción en ellas. Evitar snacks u otros comestibles en el lugar de trabajo será una buena costumbre para prevenir sorpresas inesperadas.
Una actitud vigilante, evitar la suciedad, realizar las revisiones periódicas recurriendo a los profesionales en la materia o seguir algunas de las recomendaciones mencionadas serán la clave para alejar las ratas de tu casa o negocio.


